domingo, 5 de octubre de 2014

Inuki va al cole - Lección 2: La tentación vive arriba



La tentación se llama París y está sobre mi coche


Enseguida que Inuki ve a Jesús y a Marta los saluda con unos ladridos. Me encanta ver a mi perro tan feliz con su adiestrador, le sigue con un trotecillo alegre, moviendo la cola, mirándole a los ojos, pendiente de todos sus gestos… es evidente el magnetismo que ejerce Jesús. Va tan contento que nadie diría que está trabajando, yo nunca fui al colegio con ese entusiasmo.

La lección de hoy será de socialización, para ello intervienen otros perros: Zazú y una husky con mezcla de loba. El instructor nos explica con detalle la forma de aproximación, lo que debe hacerse y lo que conviene evitar. Nos habla de los miedos, de las reacciones, de la forma de tranquilizar a los perros, y como deberes, nos recomienda la lectura de un libro sobre las señales de calma más usadas entre canes.

Luego practicamos distintos ejercicios bajo su supervisión; porque, en definitiva, a lo primero que debe enseñarnos es a dar órdenes efectivas y suaves. El objetivo es que obedezca siempre, aun cuando haya distracciones o tentaciones.

Y entonces aparece la tentación… en forma de gatito atigrado. Se llama París, y como buen minino,  sube encima de la dulce Marta y le ronronea. No teme a los perros y se pasea despreocupado por delante de Inuki, su dueña le recrimina que no reconozca la muerte. 

A Inuki se le han encendido las pupilas, ha dejado de mirar a Jesús; sin embargo, allí está, quieto, mirando fijamente al gato, pero obedeciendo. Lo dicho: Jesús tiene imán y mi perro no puede despegarse de su lado, de lo contrario, habría salido como un cohete a saludar a París. 

A la hora de marcharnos, el pequeño tigre salta al capó de nuestro coche y se va a la parte de atrás, donde viaja Inuki, y con la patita intenta tocar al perro.
—Adiós, Inuki, nos vemos el próximo día.


Jesús, yo te quiero mucho, pero un gato es un gato... debería ir a conocerlo.


Esto es socialización y lo demás son cuentos. París es un amigo.