sábado, 4 de octubre de 2014

Los hermosos ojos de mi husky



Ahí estoy yo, pequeñita pequeñita, reflejada en los ojos de mi husky


Inuki se ha quedado quieto un momento, estamos frente a frente: sus ojos en los míos; los míos, en los suyos. Me recorre un estremecimiento inesperado que no es de miedo sino de sorpresa, de expectación.

Ojos rasgados de husky observándome fijamente…

Tan intensos y magnéticos que no puedo apartar la vista; me subyugan…

En esa mirada profunda nunca se llega al fondo de lo que piensa, en cambio, él parece desvelar cuanto yo siento…

En sus pupilas centellea por un instante el brillo salvaje, la expresión fulgurante del lobo, y sin embargo, no estoy asustada, me gusta…

De pronto, su mirada refleja una nobleza y una lealtad infinitas. 

Los hermosos ojos de mi husky acaban de validar un vínculo indisoluble entre él y yo: somos amigos.

Alguien diría que solo le falta hablar. No es cierto; ha hablado en un lenguaje ancestral que los humanos ya no usamos y por ello, a menudo, nos causa inquietud y nos deja confusos;  pero cuando logramos recordar algo, nos entendemos a la perfección sin palabras.


Ojos rasgados de husky


Una mirada intensa


Su mirada refleja una nobleza y una lealtad infinitas