domingo, 31 de mayo de 2015

Conejo marinado al pacharán con endrinas




En otoño recogí endrinas y elaboré pacharán, llegado el momento de filtrar el licor se me ocurre que podría utilizar las endrinas para preparar algún plato. Veamos qué se puede hacer.

Me bajo al cercado de los patos y pregunto si alguno se presenta voluntario para un pato marinado al pacharán con guarnición de endrinas. Todos los patitos dan un paso hacia atrás. Vaya. Con pato no será. 

¿Ternera? Es otra posibilidad. ¿Pollo? También. ¿Conejo? Pues no estaría mal, sería adecuado para una frutilla silvestre. Que sea conejo, entonces.

 
Las endrinas que duermen en el pacharán tienen sueños rojo rubí

Procedimiento
  1. Cazas un conejo en el supermercado. Haces porciones a tu gusto y lo pones a marinar durante unas horas con el pacharán, sus endrinas y la canela.
  2. Escurres el conejo, lo secas y lo doras con un poco de aceite de oliva.
  3. Añades una cebolla y un ajo finamente picados y lo dejas pochar a fuego lento.
  4. A media cocción añades una copa de pacharán, las endrinas y la canela. Dejas reducir.
  5. Sazonas con sal y unos granos de pimienta.
Los guisos que reposan siempre están más sabrosos, así que vete a dar un paseo para abrir el apetito.

Sirve el conejo acompañado de su guarnición de endrinas, que también se comen, y como otros frutos rojos, tendrán un montón de sofisticados nutrientes.

¡A comer y buen provecho!





NO ESQUILMÉIS, por favor. El endrino es un arbusto silvestre, si cada uno se lleva kilos y kilos de endrinas, la planta no puede reproducirse ni los pájaros alimentarse durante el invierno.