viernes, 27 de marzo de 2015

Soria, hermosa como un sueño



Andábamos por el monte sin rumbo alguno, por el simple placer de pasear. Altos pinos albares y aroma de bosque soriano y umbría y silencio apenas interrumpido por el trino de algún pájaro desconocido. De pronto, el pinar se acaba. Aparece una extensa pradera en todo su esplendor primaveral y dos ojos ya no bastan para admirar tanta belleza. Conmovidos, nos sentamos, la mirada se fue a contemplar el paisaje, y cuando ella volvió, era el tiempo quien se había ido.

Prado verde de hierba nueva acompañada por miles de flores: rosadas orquídeas silvestres, margaritas, enhiestas varas lila, botón de oro, delicadas campanillas celestes, rojas amapolas. La brisa traía un perfume floral delicioso que mariposas y abejas festejaban embriagadas. 


Malvas


Cielo azul, azul intenso, azul de verdad, sin nube alguna. Un águila planeaba en las alturas aprovechando una corriente cálida.

Se oía el croar de las ranas a la risa del agua. La vida estalla cerca del río: prietos juncos compitiendo en la ribera con iris azulados y eneas; nenúfares amarillos, lentejas acuáticas y algas;  cangrejos, renacuajos y pececillos nadando. Agua cristalina, tan transparente que no se ve. El martín pescador tampoco se ve, pero Julián nos ha dicho que anida aquí. Me alegro.


Guardería de terneros


A lo lejos, pacían unas vacas y anduvimos hasta allí para verlas mejor. Nos quedamos atónitos porque, de repente, encontramos caballos en un meandro del río. ¡Caballos libres! Mientras las yeguas comían tranquilamente, dos potros tomaban el sol tumbados sobre la playa de arena y un potrillo de pocas semanas mamaba. Nos acercamos despacio, con respeto, y sentados a escasos metros, disfrutamos de la escena. Hay quien desea tener un perro, yo nunca quise un perro, siempre soñé un caballo; así que, fue un placer incomparable el que sentí ese día.

La naturaleza armoniosa y bella colmaba de serenidad el espíritu.

Una tarde para no olvidar. Un lugar para quedarse a soñar... Mejor todavía, un lugar para hacer un sueño realidad y quedarse a vivir. Así es Soria.


Esta entrada quiero dedicarla a Agustín y a Terry. Agustín es un apasionado de los caballos y, curiosamente, vive en un pequeño pueblo de Soria llamado Navalcaballo.


Potro con unos días de vida

 



 
Ternero de pocas horas, aún lleva parte del cordón umbilical

 


domingo, 22 de marzo de 2015

¡1,2,3 pilla la ardilla!


En la Alameda de Cervantes de Soria hay ardillas, algo del todo inusual en los parques de otras ciudades, pero así es Soria. La primera vez que visitamos esta preciosa alameda, mi hija dijo que había visto una ardillita, yo la rectifiqué asegurándole que debía de ser un gato porque en las ciudades no hay ardillas sueltas. Me equivocaba.

Inuki también detecta más ardillas que yo. Cuando, de repente, se queda sentado muy quieto mirando fijamente hacia un árbol es muy probable que haya una ardilla, así que miro y remiro hasta que la encuentro.

Juguemos a 1,2,3 pilla la ardilla pilla 

1 - Hay dos ardillas, ¿las ves?

2 - ¿Y ahora?

3 - Una se ha marchado, la otra está a punto

Otra vez, 1,2,3 pilla la ardilla pilla

1 - Hay una ardilla, ¿la ves?

2 - ¿Y ahora?

3 - Ahí está nuestra ardilla

Esta es más difícil, a ver quién pilla a la ardilla pilla?

1 - ¿Descubres la ardilla?

2 - La ardilla se esconde de maravilla, ¿la ves?

3 - Ahí está cara a cara

La última.

1 - Una ardilla te mira, ¿la ves?

Ella a nosotros sí nos ve


viernes, 20 de marzo de 2015

En Soria, 0.0 estrés o cómo salvar la vida

!!Estoy tan estresado que muerdo!!



Vivimos tiempos complejos; la tecnología, que prometía ser la panacea para todos nuestros males, ciertamente ha facilitado algunas actividades y nos ha permitido realizar otras impensables; sin embargo, la calidad de vida ha empeorado en muchos aspectos. Los médicos advierten de que el estrés continuo acaba somatizándose y se manifiesta en forma de las más variadas enfermedades.


¿Estás estresado, Inuki? En ese caso, el doctor te aconsejará un ritmo de vida menos trepidante, deporte suave al aire libre y ejercicios de relajación.

¿Eso es todo? Parece sencillo, ¿verdad? Entonces, ¿por qué se padece tanto estrés? Porque resulta que apenas se puede rebajar el ritmo de vida que impone el consumismo, así que se opta por lo poco que se puede hacer: deporte y relajación.  ¡Uy! deporte al aire libre tampoco será posible por falta de espacios adecuados y exceso de contaminación. Bueno, pues pagaremos un gimnasio. Para aprender a relajarnos recurriremos al yoga o la psicología y, a falta de un lugar hermoso que serene nuestra mente, nos enseñarán técnicas de visualización.

¿Te das cuenta, Inuki, de cómo lo que parecía fácil es difícil de llevar a la práctica y que se acaba renunciando a casi todo? ¿Te das cuenta de que, en realidad, lo que está en juego es la vida? A veces, no se es consciente hasta que es demasiado tarde. 

Inuki, comprometemos nuestra vida si no controlamos el estrés. La recomendación de los médicos es sensata, ¡hagamos un poco de deporte y meditación para relajarnos! En lugar de gimnasio y terapias de visualización de escenas bucólicas, salgamos a dar un paseo al campo, al bosque, al lago… y será una experiencia en vivo y en directo mucho más rica y efectiva.


Pinar Grande: un extenso bosque en la falda de los picos de Urbión

¿No crees que somos afortunados por despertarnos cada día con el trino de los pájaros? Quizá tú no puedes apreciar en lo que vale un paseo en silencio porque no has sufrido el continuo ruido de una ciudad, tampoco sabes que un bosque de edificios tiene poco que ver con este grandioso bosque de pinos, que solo se acaba en las crestas nevadas de los picos de Urbión, ni que el aire de las urbes dista mucho de este aire puro, ni has padecido aglomeraciones y atascos de tráfico… Todo es muy distinto.

Esta mañana, vamos a regalarnos una caminata por esta naturaleza reparadora, caminaremos tranquilamente disfrutando de cuanto vemos y sentimos, así nos iremos relajando, recuperaremos la calma y volveremos renovados.

¡Ay, Inuki, qué suerte tenemos viviendo en este minipueblo con cero coma cero estrés!
Soria es vida, te lo digo yo y tú, querido Inuki, también.

 
Naturaleza hasta donde la vista alcanza: pinos, lago, montaña y cielo despejado a primera hora de la mañana


Paseando por la orilla del embalse de la Cuerda del Pozo


Trigales con borduras floridas, choperas, pinar y cielo azul

 
Al atardecer subimos esta cuesta para despedir los últimos rayos de sol


Vivimos en un minipueblo con cero coma cero estrés


Se le ve estresado, se le ve... Husky desestresado tras una buena caminata, este ya no tiene fuerzas para morder nada


Kírara también está muy estresada...


sábado, 14 de marzo de 2015

La Dama de la Laguna Negra




—Mira, Inuki, por ahí viene la Dama de la Laguna Negra. Si la miras a los ojos, es posible que experimentes una misteriosa sensación; de repente dejarás de percibir cuanto te rodea, te perderás en los ojos más enigmáticos que nunca hayas visto. 

Parecen castaños, pero al sonreír desprenden reflejos verdes y, en ciertas ocasiones, se vuelven azules, un azul de agua profunda, casi violeta que, no sé por qué, evocan la Laguna Negra. Dicen que el agua se ve negra porque el granito de la sierra y los espesos bosques se reflejan en ella, dicen que no tiene fondo. 




La Laguna Negra con su agua negra

Lo mismo sucede con estos ojos; son capaces de cambiar su tonalidad y de volverse más intensos a la sombra de oscuras pestañas. Pero hay algo más, la laguna tiene su misterio... y esta mirada de agua tiene el suyo...; ¿qué será? que suspende el tiempo y los sentidos; ¿qué será? que, frente a ella, desaparece el resto del mundo y te encuentras sola en la Laguna Negra.

Si a mí, que soy mujer, me produce este efecto, ¿de qué será capaz esta soriana cuando hable de sentimientos?, ¿qué sucederá cuando ponga intención en la mirada?, ¿habrá escapado alguien a su embrujo?

¡Qué inmenso poder! una mirada tan sugerente que es capaz de persuadir... sin levantar resistencias, capaz de seducir... sin que puedas evitarlo.


Inuki, sospecho que en Soria existe un antiguo linaje de damas que llevan en su mirada las aguas encantadas de la Laguna Negra. ¿Me pregunto cuántas hijas de la laguna con hermosos ojos de agua quedarán entre nosotros?

¿Lo sabes tú, Inuki? Yo tampoco, es un secreto.



Aguas azules



Aguas verdes


No sé si es un bosque encantado, pero desde luego es un bosque encantador


Bosque de altísimos pinos albares subiendo a la Laguna Negra